
Siglos, eso es lo que está recopilado de manera única y armoniosa la fabulosa arquitectura de la capital argentina. Desde la arquitectura colonial, de la cual la Catedral de Nuestra Señora del Pilar es una bella muestra, hasta edificios vanguardistas y ultramodernos que reflejan en sus miles de espejos los colores de la ciudad.
Buenos Aires pareciera estar dividida por estilos. Un barrio como Puerto Madero, que se caracteriza por la máxima modernidad, se diferencia radicalmente del centro histórico con una arquitectura de siglo XIX. Grandes edificaciones, casas majestuosas, catedrales sobrecogedoras, se entrelazan en una ciudad que cuenta con grandes avenidas de 3 y 4 carriles, pocas veces vista en otras ciudades de América Latina
Gracias a esta combinación de estilos Buenos Aires se vuelve una ciudad que se puede comparar más con las grandes ciudades europeas como París o Madrid, de hecho es considerada la ciudad Europea de América, por eso visitarla es un placer a los ojos independientemente del sitio que sea.
Rodeada de parques, Buenos Aires se caracteriza por ámplias zonas verdes bien cuidadas donde la gente puede ir a descansar y tomar el sol en verano.
Bosques de Palermo con su hermoso rosedal, es uno de los sitios obligados a visitar, así como el Jardín Botánico, el zoológico y San Isidro.
El Obelisco, inaugurado en 1936, recuerda en cada una de sus caras un hecho histórico porteño: la primera fundación, en 1536; la segunda y definitiva, en 1580; la primera vez que se izó la bandera nacional en la ciudad, en 1812 (en la iglesia de San Nicolás, que se levantaba precisamente donde hoy está el Obelisco); y la constitución de Buenos Aires como capital argentina en 1880.
La obra estuvo a cargo de Alberto Prebisch, uno de los principales arquitectos del modernismo argentino y autor también del vecino Teatro Gran Rex, en Corrientes y Suipacha.
Para la construcción del Obelisco se utilizó piedra blanca de la provincia de Córdoba. Su única puerta de entrada conduce, a través de una escalera de 206 escalones y siete descansos, hasta las cuatro ventanas de la cúspide. El monumento es uno de los puntos de reunión en la ciudad para las manifestaciones políticas y para el festejo de los logros deportivos. Muy resistido al principio, hoy el Obelisco es uno de los símbolos arquitectónicos de Buenos Aires.


Los Bonaerenses son amables, cordiales y muy educados en todo el sentido de la palabra. Cosmopolita, abierta a todo el mundo a toda hora, es una ciudad que no descansa. Multicolor, por donde se mire, cuida sus plazas y parques como tesoros, y hay una escultura, monumento o parque casi en cada calle. De hecho cada calle, a diferencia de otras capitales, cuenta con grandes avenidas, que la recorren de lado a lado. Ordenada y multifacética, Buenos Aires, provee distintos lugares de esparcimiento y opciones de compra, que hacen de la visita toda una aventura citadina. El metro recorriendo las calles, los trenes que van a diferentes puntos neurálgicos de la ciudad, Transporte urbano e intermunicipal las 24 horas del día, Taxis (con tarifas algo costosas), todo tipo de transporte para una ciudad de casi 3 millones de habitantes en su área metropolitana y 8 más alrededor de ella que no descansan.
Puedes recorrer la ciudad en el bus turístico pasando por los lugares más importantes e icónicos de la ciudad. Para extranjeros, los precios aproximados son de USD $39 (24 HRS.) Y USD $60 (48 HRS).

El cementerio de la Recoleta es de lejos uno de los más bellos que he visitado. Se encuentra estratégicamente ubicado en la ciudad y recorrerlo es pasear por la historia de Buenos Aires y sus personajes más destacados.

Llamado realmente Parque 3 de Febrero, cuenta con más de 400 hectáreas, constituído por un conjunto de parques con arboledas, lagos y el famoso Rosedal.

Los colores de esta icónica calle lineal de Buenos Aires, rinde culto al tango. Bailarines, artesanos, parrillistas y turistas se mezclan para rendir homenaje a los italianos que la fundaron.

Lo que en algún momento fue solo un basurero olvidado, se convirtió en uno de los lugares más modernos y agradables para visitar y caminar.

Inaugurado en 1898, El Jardín Botánico de la Ciudad «Carlos Thays», conocido popularmente como El Botánico, se encuentra en Palermo, muy cerca al Zoológico.

Fue construido con la ayuda de toda la colectividad japonesa argentino-japonesa e inaugurado el 17 de mayo de 1967, conmemorando así la primera visita de un miembro de la Familia Imperial Japonesa a la ciudad.
Mural de Eva Perón sobre la Avenida 9 de Julio, en las fachadas del Edificio del Ministerio de Salud.
Recuerda que Argentina es un país de estaciones marcadas en algunas zonas. En otras el frío es permanente, como en La Patagonia.
Mantén contigo una tarjeta de transporte para poder movilizarte por la ciudad. Algunas ofrecen servicio local e intermunicipal, y solo reciben esa tarjeta como pago. Además te sale más económico.
No dejes de probar al desayuno las facturas, además de ser exquisitas ( y engordadoras por su alto nivel de carbohidratos), es uno de los platos típicos de Argentina, y los hay de todas las formas y tamaños.
En los restaurantes se cobra adicional lo que ellos llaman cubiertos. Es como el cobro de la atención y debes averiguar en cada restaurante a cuánto equivale porque no está incluido dentro del costo del plato.

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